sábado, 19 de octubre de 2013

Venezuela tuvo el primer reactor nuclear de sudamerica

Alrededor del año 2.000 un canal de televisión venezolano preguntaba a algunas personas si Venezuela tenia plantas de energía nuclear, todos los consultados sin excepción dijeron que no, aunque la pregunta se realizo a suficiente distancia como para ver a simple vista la primera planta de energía nuclear que tuvo sudamerica, aunque para ese momento estaba inactiva (desde 1.991) y se planteaban dos opciones, volverla a poner en funcionamiento o desmantelar el núcleo, la segunda opción resultaba mas difícil y mas cara. Aun hoy la gente no conoce nada sobre esta esta peculiar instalación y su destino.

El 04 de diciembre de 1954 la asamblea general de las Naciones Unidas aprobó por unanimidad una resolución denominada “Átomos para la paz”, y la creación de una organización que regulara el uso pacífico de la energía atómica. Esta entidad fue el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) creado finalmente en 1957. Esta iniciativa fue propuesta por el entonces presidente de los EEUU Dwight  Eisenhower, se firmo un convenio de cooperación con Venezuela, en el cual le fue donado al país sudamericano 300.000 U$ para la construcción de un reactor nuclear. Gracias a los esfuerzos de Humberto Fernández-Moran quien además, participó como miembro de la delegación oficial venezolana en la conferencia internacional sobre la utilización de la energía atómica con fines pacíficos, celebrada en Ginebra en agosto de 1955. El contrato "llave en mano" fue firmado por la Compañía General Electric para la construcción de un reactor RV-1, de investigación, de regular tamaño (3MW) de tipo piscina, que funcionaría con uranio enriquecido al 20 %.  La arquitectura del edificio se confió a la Compañia Shaw, Metz and Dolio, de Chicago; Walter Zinn, de la General Nuclear Engineering Corporation, Dunedin, Florida, fué utilizado como consultante. Este fue construido entre 1957 y 1960.El reactor estaba ascripto al IVIC, Instituto Venezolano de Investigaciones Cientifica el cual está ubicado en una montaña con vista hacia Caracas, en las altura de pipe.  La puesta en marcha de un reactor experimental en Venezuela significó un hito histórico para la ciencia latinoamericana y desde entonces el reactor se convirtió en un icono emblemático del instituto y del carácter avanzado de la actividad científica que siempre se ha desarrollado en las instalaciones del IVIC en Altos de Pipe. Este reactor  quedo fuera de servicio en 1.991.

Reactor Nuclear RV-1. IVIC Altos de PIPE.

Por instrucciones del ejecutivo, en 2.001 el RV-1 fue transformado en una planta de irradiación de rayos Gamma (PEGAMMA), a través de la cual el instituto, de manera muy exitosa, presta servicios de esterilización microbiológica de alimentos, materiales quirúrgicos y otros. Este cambio es totalmente reversible. El IVIC estableció un convenio con la industria canadiense Nordion MDS para llevar adelante el proyecto. Esta compañía ha producido mundialmente alrededor del 80% de las plantas de irradiación y se hizo acreedora del contrato por su disposición para retirar los desechos radiactivos generados y trasladarlos fuera de nuestro país. La Pegamma posee un sistema automatizado de cintas y correas que trasladan los productos dentro de unos cajones de aluminio hasta la fuente radioactiva. Esta última es una placa de que mide cerca de 1x2 metros, y que contiene varios lápices de cobalto 60, responsables de generar la radiación. Productos de diversa índole, especialmente los médicos quirúrgicos, farmacéuticos, cosméticos y algunos alimenticios, ya pueden ser esterilizados en esta nueva planta industrial, la cual funciona con un procedimiento que garantiza la seguridad pública, al basarse en un efectivo tratamiento en frío.

En el marco de los acuerdos de cooperación sostenidos entre Venezuela y Rusia se firmaron cuatro convenios estratégicos, entre los que destacan la instalación de una planta nuclear eléctrica y el establecimiento de un reactor nuclear para generar Isótopos Radiactivos para fines médicos. En este sentido, Ángel Viloria, director general del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic), comentó que “el convenio establece, entre otros aspectos, la cooperación para la instalación de una planta nuclear eléctrica; a partir de energía nuclear, la instalación de un reactor atómico para generar y producir Isótopos Radiactivos para fines médicos, así como otros desarrollos, como una unidad nacional para el manejo de desechos radiactivos”.

Instalación PEGAMMA del IVIC

Viloria enfatizó que el Ivic forma parte de la Comisión Interministerial de Alto Nivel presidida por el Ministerio del Poder Popular para la Energía Eléctrica. Además, el ente científico de la Nación labora de manera conjunta con otros ministerios como: Agricultura y Tierra, Salud, Relaciones Exteriores, Energía y Petróleo, Industrias Básicas y Minería, quienes tienen asignados expertos, para que cada área sea impactada en beneficio del proyecto país y la población venezolana. El Titular del IVIC, mencionó que “todavía no se han determinado las instalaciones de estas plantas, debido a que se tiene que hacer un estudio de impacto ambiental y de terreno, para determinar la sismicidad, el relieve, la cercanía a fuentes de agua, vías de comunicación y poblados”.

En el caso del reactor nuclear, éste produciría energía limpia y no contaminante, ya que no produce CO2, que genera los gases de invernadero. Según explicó Viloria, se trata de una energía segura desde todo punto de vista. Ángel Viloria, hizo referencia a Francia, país donde el 78% de energía que se consume, es producida a través del desarrollo nuclear.  En el área de salud, todos los radioisótopos que se usan son de tipo artificial y en el caso de Venezuela son importados. La puesta en marcha de una planta de este tipo, involucra independencia tecnológica. Asimismo, la inversión que ha hecho Venezuela, en materia de investigación nuclear, es importante, puesto que en los actuales momentos se han instalado 8 unidades de investigación de energía nuclear, aclaró Viloria.

La formación y capacitación del personal que se encargará del manejo de estas plantas, esta a cargo del Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria y la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho (Fundayacucho).El Director General del Ivic, subrayó que “hay personal formado en el país, sin embargo, hace falta una nueva generación que se una al proyecto. Es importante saber qué es lo que necesitamos; cada uno de los desarrollos estimados dentro de este programa tiene una porción donde se definirá qué tipo de personal se requiere y en qué áreas” subrayó. Este proyecto quedo congelado por parte del ejecutivo debido en parte al desastre de Fukushima, se explico que se necesitan mas estudios de impacto ambiental y de riesgos antes de tomar una decisión firme al respecto.


4 comentarios:

  1. Las reacciones del Poder Ejecutivo en este caso no fue muy científica ni razonable: Existen zonas en el País muy seguras. Yo pienso que las emociones atrasan a los pueblos.

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  2. Lo mismo pienso, y sin duda no estamos preparados en seguridad nuclear incluyendo la ciudadanía. espero se invierta en otros avances tecnológicos que causen menos impacto ambiental.

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  4. El primer reactor nuclear de Latino América es el RA-1 del Centro Atómico Constituyentes, Buenos Aires, Argentina. Este fue puesto en funcionamiento el 17 de enero de 1958, dos años antes que el reactor venezolano.
    http://www.cnea.gov.ar/sites/default/files/ra1_0.pdf
    Saludos.

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